Hoy...
Hoy sentí la suave caricia de tus
manos sobre mi cuerpo, y al sentirla me estremecí varias veces, fue una caricia
dulce lenta y tierna, sobre mi ropa sentí como se elevaban mis pezones poco a
poco, mis piernas se abrían cada vez más para dar paso a tus caricias entre
ellas, sentí vapor saliendo de mis entrañas, deseaba que me tocaras más fuerte
pero no fue así, tus movimientos eran suaves, tersos apenas rozando…. De vez en
cuando alcé mi cuerpo para que tocaras con más dureza, pero tu mano se movía
lentamente hacia otro lugar... susurrándome palabras bellas solo a mis oídos...
¿A quien perteneces? Me decías al oído y tu respiración tan cerca
me estremecía... yo con voz suave entre cortada contesté soy tuya... solo tuya
siempre...
¡Qué bellos movimientos son los de tu
mano!
Cuando por fin acariciaste dentro de
mi playera ajustada solo rozabas mis pezones con tus dedos como hojas de otoño
cayendo en mi cuello, sobre mi pecho y hurgando mi vientre, de vez en cuando
alcanzabas mi rostro...
Deseaba lamer tus dedos, pero solo
atinaba a rosar tu cuerpo con mis labios mientras tú, seguías el ritual con mi
cuerpo desde mi cabeza hasta mi entrepierna lentamente...
Una y otra vez, arriba y abajo sin
cesar, cuando llegaste a mis piernas, sentí tu palma firme rozando la zona de
mis delirios. ¡Sentía explotar!
Ese calor que salía de mi vientre me volvía loca ansiosa de que tocaras
adentro, desesperada porque te adentraras y así de pronto sin avisar, medio y
anular se hundieron en mi interior me abalance para sentirlos más, pero así
como llegaron se fueron dejándome aún más excitada y deseosa de tus caricias,
poco a poco me desnudaste, mientras lo hacías tus manos recorrían cada parte de
mi cuerpo lentamente, despojándome de mi ropa, sentí la huella indeleble de tus
dedos en mi piel... ahora el tacto es completo y nítido, suave y lento, apenas
rozando y yo revolcándome porque lo hicieras más fuerte... tus manos iban de
arriba a abajo sin piedad ante mi ansiedad, la palma de tu mano rozo mi
clítoris enardecido y sentí como bajaba lentamente entre mis labios mayores el
río de fuego que desbordaba desde los menores... de pronto índice y medio
salían y entraban lentamente, suave como caricia de pétalo, hurgando ahí dentro
como medusa a una esponja y al sentirla lentamente acaricio, suave.... haaa...
tan suave.... que dejo salir un poco de mi savia... fue grandioso un temblor
imparable en todo mi cuerpo, tanto que no lo detuve por mucho tiempo, así seguí
revolcándome y aun cuando tus manos ya no me tocaban yo sentí su suavidad sobre
mí, siguieron los temblores y los movimientos ansiosos porque de nuevo me
tocaras, me veía ansiosa deseando, ser poseída mas solo te limitaste a besarme
suavemente y despidiéndose de mi.... Dejándome ahí!! ¡Suplicando me volvieras a
tocar!
Tuve que conformarme con el recuerdo de tus
dedos en mi cuerpo... Te fuiste así como llegaste... me quede suspendida,
esperando verte mañana nuevamente...

Si, pero ROZAR, con Z, please.
ResponderEliminarQuien fue ese imbecil que la dejo haci?.. Yo leyendo me puse Como un volcan en erucción al punto de explotar.. R.R..
ResponderEliminar